Demandar disciplina, sin dar explicaciones es la forma antigua de educar.
Los muchachos están hartos de oir prihibiciones sin fundamento. Ellos exigen por lo menos una razón Convincente para un:NO.Como educadores,cuando nos encontramos que con los jóvenes ya no se pueden seguir los mismos esquemas, se nos limita la posibilidad del control. Para los chicos, las prohibiciones huecas les produce cansancio, porque en principio se asquean de no hallar sentido, lógico en las aseveraciones que les aportamos.
Este es un texto extraído del libro: Juventud en ëxtasis 2, del autor: Carlos Cauhtémoc Sánchez, en el que se describe de modo abierto las temáticas inherentes al conocimiento adolescente en lo que al amor y al tema del sexo y a la sexualidad se refieren.Interesante por demás y digno de ser leído por padres e hijos.
lurds